miércoles, 5 de mayo de 2010

FACTORES DE LA DESESTABILIZACION EN VENEZUELA

Factores de la desestabilización en Venezuela

Por: Ebert Cardoza

La desestabilización en Venezuela tiene una causalidad multifactorial, inserta en una crisis sistémica del sistema capitalista mundial, causa primera y última del desastre planetario. Pero tratemos de analizar algunos de esos factores de la desestabilización. En lo externo, desde 1908, para citar sólo una fecha puntual, los Estados Unidos, a través de sus agentes económicos- empresas petroleras y sus derivados- y militares, el país ha sido objeto de la evidente injerencia extranjera, mediante golpes de Estado y asesoramiento militar contrainsurgente. Este factor económico-militar se ha ido incrementando por la progresiva y creciente instalación de bases militares a lo largo y ancho del continente americano, pero en el caso de Venezuela cada vez más cercada por la potencia aérea y sus aliados, siendo el posicionamiento defensivo en el Caribe y ahora en Colombia un elemento disuasivo de gran magnitud cuando los intereses estadounidenses se vean amenazados de verdad. Este factor no es transitorio, sino permanente, sea cual sea el gobierno en Miraflores.

Sin embargo, existen factores desestabilizadores internos no menos importantes. Por una parte, una oposición de derecha ambidiestra comprometida con los intereses del factor externo, con un discurso “democrático” populista que adula con la boca a las “masas”, pero su corazón está muy lejos de ellas. Tanto su movimiento estudiantil como sus medios políticos forman parte de una red internacional al servicio de la globalización y el neo liberalismo, aunque su club criollo de manos blancas no se percate de ello, pero en sus declaraciones se confirme cada vez más. Su plan desestabilizador lanzó su primer ensayo en el 2002, pero en lo sucesivo su violencia mediática ha generado una enfermedad mental colectiva tan peligrosa como los de la propaganda oficial. Su táctica de lucha nada tiene que ver con los intereses de los trabajadores ni de los estudiantes en general, nada tiene que ver con elevar la calidad de vida de las grandes mayorías, sino en defender los intereses de Granier, Ravell y su club de enfermos enriquecidos. Su estrategia no es Chávez, sino los dólares del Petro- Estado. Esa minoría opositora desestabiliza a su propia militancia y simpatizantes porque no tiene agenda propia, sino importada.

Por otra parte, un gobierno que desestabiliza con unas medidas de profundo corte neo liberal, al mejor estilo de la IV República, pero con un discurso “socialista”, útil para adular a los sectores de izquierda pero vacío de contenido fáctico. Pero además, una ineficiente burocracia con una arterioesclerosis aguda que paraliza al Estado y al país en general, útil para enriquecer a una neo burguesía parasitaria de la renta petrolera, pero incapaz de satisfacer económicamente a la mayoría de venezolanos desposeídos y excluidos de siempre de la distribución rentística. El incremento de la deuda externa e interna abonando otro tanto para la desestabilización, abriendo cada vez más la brecha entre ricos y pobres. El colapso en el sistema eléctrico desestabilizando la productividad y la ineficiente burocracia corrupta achacándole todo al “niño”. Con su último paquete de medidas el gobierno terminó de desestabilizar la correlación entre ingreso y cesta básica, así como entre inflación y poder adquisitivo. Crecientemente se desestabiliza la relación entre trabajadores y el patrono-Estado, por falta de discusión de convenciones colectivas, pero cuando se hace es para imponer la directriz del patrono, con apoyo de sindicatos gobierneros. La inseguridad desestabilizando la tranquilidad ciudadana. La corrupción reinante desestabilizando la verdadera ética revolucionaria y amenazando con implosionar al destapar la olla. Pero sobre todo, la derecha endógena desestabilizando desde adentro y desde afuera. Tal clima de desestabilización es como una bomba de tiempo. Muy difícilmente la historia los absolverá.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada