jueves, 27 de agosto de 2009

Orlando Chirino rechaza cierre de plantas Mitsubishi, General Motors y Vivex

Por: Laclase.info
"El gobierno tiene una alta cuota de responsabilidad"


Caracas, 25 de agosto de 2009. Un rotundo rechazo expresó Orlando Chirino, coordinador nacional del Movimiento de Solidaridad Laboral, a la decisión unilateral de la multinacional ensambladora Mitsubishi de cerrar operaciones de la planta en Barcelona, Estado Anzoátegui. ¿Qué es lo que quieren los empresarios de la Mitsubishi, que los trabjadores sean esclavos y acepten pasivamente la violación de sus derechos y que no se atiendan sus justos reclamos?", se preguntó el dirigente sindical.

"Los alegatos que esgrime la empresa, son cínicos e irresponsables al pretender cerrar la planta acusando a los trabajadores de supuesta indisciplina, anarquía y baja productividad. Los problemas de la crisis del capitalismo no los podemos pagar los trabajadores. Ahora se quejan porque producen menor cantidad de vehiculos, pero nunca escuchamos que estas empresas incrementaran beneficios a los trabajadores durante los años 2005, 2006 y 2007 que batieron todos los record de producción y ventas."

Expresó que "ha quedado claro que las heridas abiertas con el conflicto de principio de año siguen latentes, toda vez que la empresa se niega reconocer a una organizción sindical que se paró firme para impedir la tercerización y flexibilización laboral. En la planta de Mitsubishi existe dignidad de los trabajadores que no aceptan como "normal" que la empresa recurra a tribunales y se apoye en la policía del Estado dirigida por un gobernador rojo-rojito, para reprimir y asesinar trabajadores. Esta no es la Venezuela de otras décadas en que a los trabajadores se les robaba, estafaba, reprimía o masacraban y no pasaba nada."

Las responsbilidades del gobierno
El dirigente de los trabajadores venezolanos expresó también su abierta crítica a la política permisiva del gobierno. "No puede ser que la empresa General Motor Venezuela, haya sido cerrada desde junio pasado afectando a 3.000 obreros y ésta es la hora en que el gobierno nacional no haya dicho absolutamente nada. Y lo peor, es que con ese antecedente, otra multinacional como la Mitsubishi cierre la planta, dejando en la calle a 1.500 padres de familia y el gobierno sólo diga que intercerá para mediar una solución al conflicto. Esto es inaceptable".

Señaló Orlando Chirino, que el "el gobierno tiene una alta cuota de responsabilidad en la situación. El silencio en política es criminal. Gracias a ello los patronos actúan en forma perversa y justitican sus acciones arremetiendo contra los trabajadores. No puede ser que las políticas de un gobierno boli-burgués la terminemos pagando los trabajadores con la pérdida de fuentes de empleo, mientras las multinacionales trasladan sus inversiones a otras áreas más "lucrativas" como la industria petrolera.

Chirino recordó que en medio del conflicto laboral a principios de año en la ensambladora Mitsubishi "el Gobierno gestionó un crédito ante el gobierno imperialista de Japón y a cambio entregó importantes áreas para la explotación de petróleo, bajo el esquema de las empresas mixtas en la Faja Petrolera del Orinoco, a la Mitsubishi. Es evidente que al gobierno le interesan más los negocios de los capitalistas, que la soberanía del país sobre su prinicipal recurso o los derechos de los trabajadores. Y por supuesto a la Mitsubishi le interesa más invertir en petróleo donde PDVSA como socia le cuida sus acciones y lo libera de responsabilidades laborales y contractuales, que mantener una ensambladora donde existe un sindicato y una base luchadora y clasista que no permite la esclavización".

"El gobierno es permisivo"
Señaló que esa política complaciente también se presentó con otra multinacional en Valencia. "Lo mismo courrió con la General Motors Venezuela, que fue "premiada" por el gobierno psuvista nacional y local de Mariara, que les permitieron instalar una planta para ensamblar camiones y camionetas de lujo, empleando mano de obra semi-esclava como son los cooperativistas que no cuentan con el derecho a sindicalizarse ni a gozar del beneficio de negociación colectiva del contrato de trabajo. Mientras esto ocurría la empresa cerraba la planta principal ensambladora del país ubicada en Valencia que emplea a más de 2.500 trabajadores directos".
Frente a la crisis del sector automotriz y auto-partista, Chirino fue enfático en señalar que "esta grave crisis nacional e internacional de la industria automotriz, el gobierno pretende cerrarla ofreciendo a las mismas multinacionales ubicadas en otros países como Argentina que exporten buena parte de su producción a nuestro país. Eso no resuelve el problema. Por el contrario lo que demuestra es que al gobierno sólo le interesa mantener los jugosos negocios de los capitalistas, porque termina remplazando a patronos explotadores colombianos por patronos explotadores argentinos, que trabajan para la misma multinacional, llámense General Motors, Mitsubishi, Ford, Kia, Renault, etc., pero mientras tanto se pisotean los derechos de los trabajdores, que ven cerrar las puertas de las empresas y al gobierno no le importa.

Chirino, llamó al conjunto del movimiento sindical "a cerrar filas en defensa del derecho al trabajo de los compañeros de Mitsubishi, General Motor, Vivex y tantas otras plantas que están cerrando operaciones, dejando en la calle a miles de trabajadores".

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