lunes, 9 de noviembre de 2009

ENRIQUE SANTOS DISCEPOLO


DISCEPOLO
(FILÓSOFO DEL TANGO)

Poeta
Cineasta, Dramaturgo, Actor y Autor, fue un anarquista musical, quien nos dejó en partituras de tango y en piezas de teatro, la más desgarradora, profunda y apasionada historia sentimental, de los primeros 50 años del Siglo XX Ríoplatense..
Nació en 1.901 y murió en 1.951, en pleno Buenos Aires, sin haber salido nunca de su lar nativo, motivo por el cual, señala FACUNDO CABRAL, es tan pesimista, al ver el mundo como “una porquería, desde el 506 hasta el 2.000 también”.
Sin embargo, sus tangos monumentales, CAMBALACHE, UNO, YIRA YIRA, ESTA NOCHE ME EMBORRACHO, CHORRA, MALEVAJE, SOY UN ARLEQUÍN, DESENCANTO, ALMA DE BANDONEÓN, CANCIÓN DESESPERADA, son los Salmos más bellos que han salido de un alma atormentada.
DISCÉPOLO, de haber vivido en la segunda mitad del siglo pasado, sin duda, su despecho y desencanto, se habrían multiplicado por mil, en el alma del despecho y el guayabo, esas dulces epidemias de la juventud, que no se curan sino, con unas estrofas de Neruda, una guitarra bajo la luna y una noche, acribillada por el insomnio, entre los brazos de un nuevo amor, desbocado en el océano de la imaginación.
Huérfano de padre y madre a corta edad, fue criado por su hermano mayor, quien como Primer Actor de Teatro, lo inició en el escenario, pero él, nacido para ser Estrella, no podía conformarse como satélite de su hermano y se fue a llenar de poesía y filosofía al tango, “ese pensamiento triste que baila, con una lágrima en los pies y canta con un beso en la garganta”.
Allí descargó el grueso de su dolor existencial, cuando VVIÓ de frente el drama social de su soledad proteiforme, de su sombra, desvencijada en una esquina del adiós, donde “todo es mentira, nada es amor y aunque se te quiebre la vida, aunque te muerda un dolor, no esperes nunca una ayuda, ni una mano ni un favor” YIRA YIRA!
Como CARLOS GARDEL, el máximo cantor de Tangos, sembró por el mundo, la Poesía de DISCEPOLO, con su voz de bronce, acompañado por la guitarra de Lepera, el universo ENAMORADO de DISCEPOLÍN (apodo familiar), todavía hoy, sigue “arrastrándose entre espinas, en su afán de dar su amor, pero sufre y se destroza, hasta entender, que UNO se ha quedado sin corazón.
UNO, es el Tango-Réquiem de todos los amores damnificados, cuando flotan en una copa de amargo desolvido.
UNO es la autopsia del amor perdido, en el “camino que los sueños prometieron a sus ansias”. UNO sabe que solamente UNO, con un tango en el morral, puede UNO experimentar, esa NOSTALGIA discepoliana, de “aquel que sufre en vida, la tortura de llorar su propia muerte. Punto muerto de las almas. Tumba horrenda de un amor. Precio del castigo que uno entrega, por un beso que no llega o un amor que lo engañó” .
Pero, sin duda, es CAMBALACHE, la explosión poética más política, que DISCEPOLO disparó, en las entrañas de la CORRUPCIÓN Y LA INMORALIDAD SOCIAL, desde el 506 hasta el 2.009 actual.
Sólo Kafka o Sábato, si hubiesen sido músicos, habrían podido meter en el pentagrama del absurdo, esa metamorfosis bestial, que experimentó la Humanidad, en el Siglo más sangriento y cínico de la Historia Universal, con el SECUESTRO-EXPRESS de la utopía amorosa, por ese asqueroso caballero, que todo lo compra a precio de chatarra y después lo remata en el cementerio de las sombras.
“Siglo XX…CAMBALACHE, problemático y febril. Siglo XX: un despliegue de maldad insolente…, donde ¡TODO ES IGUAL…NADA ES PEOR!”


ENRIQUE SANTOS DISCEPOLO:

“QUISO CANTAR, CANTAR, PARA OLVIDAR
SU VIDA VERDADERA DE MENTIRAS
Y RECORDAR, RECORDAR, SU MENTIROSA VIDA DE VERDAD”. Octavio Paz.

DR. FRANCISCO FERRER.


franrofe999@gmail.com


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